Nuestra Clementina.

A veces pasa que alguien se te cruza en la vida y ocurre porque tiene que ocurrir.

Estás leyendo y tus ojos se van hacia ella, apartas la mirada pero tus ojos siguen leyéndola y aunque quieras dejar de hacerlo no puedes.

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Entonces te dejas llevar por ella y descubres que la Clementina de color naranja, está llena de palabras naranjas…

Clementinas en el alma…en el título de su escrito en una baldosa… en un naranjo… en un nick…

Tiene tantos gajos de color naranja que no puedes evitar llevarla dentro de tu corazón y de tu mente… y así nuestra Clementina de color naranja, ha pasado a formar parte de nosotros consiguiendo que veamos las cosas de color naranja.

Besos infinitos campeona.imagesCAZEHMCN

 

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Un comentario

  1. Clarola, esta clementina te agradece mucho las palabras tan bonitas que le dedicas.

    Estos días son días de reflexión para mí, por varios motivos. Veo sin ver la vida más anaranjada aún, y eso para mí significa piña. Quizá estoy ñoña -casi con seguridad lo puedo afirmar-, y leer algo como lo que me dices pues me hace estremecer.

    Colores hay muchos, unos son eso, solo-colores, otros son colores-sentimiento. Dicen –por ejemplo- que la Esperanza es verde, para nada es cierto eso; es naranja, como la piel de una mandarina; como naranja es la Amistad y el cariño/aprecio intrínsicamente unido a ella.
    ¿Sabes?, tamén es naranja el color de los guisantes ; ), solo hay que mirarlos con los ojos guardados dentro del pecho, y si plácidamente están durmiendo más tonalidad anaranjada vemos en ellos… Naranja es el color del halo que aparece derredor de nuestros labios cuando esos guisantillos los tenemos sanos, y sonreímos con placer naranja. Tan naranja como es el color que tienes tú ahora mismo en tu cara mientras sonríes pensando en los guisantes-naranjas.

    La Paz la dibujan blanca, pero es que aún no descubrieron que ése no es su verdadero color, como tampoco supieron dar con el verdadero color del Amor. Lo pintan de rojo ¿por qué?, ¿quizá por los latidos del corazón?. En mi caso, afirmo tajantemente que el corazón tiene la tonalidad anaranjada más cálida, luminosa y brillante de todas las que existen. Lo he visto con mis propios ojos… Tú sabes bien, alguien más sabe bien, quien sabe ya saben… son gajines de mi mandarina…

    Me viene a la mente algo que leí tiemmmpo atrás, algo más de dos años, por junio del 2012, ¿recuerdas!?. No me lo sé de memoria pero lo narro según recuerdo, es algo así como una metáfora, parábola, ejemplo, alegoría, enseñanza… -no sé definirlo bien- sobre el AMOR, así con mayúsculas.

    Shhh, atiende, acércate, escucha… escuchad…

    “ Érase que se era…
    Una vez existió un lugar mágico y encantador, una isla rodeada de aguas calmas y tranquilas, cálidas y acogedoras. En ella habitaban ni seres ni animales; habitaban sentimientos y valores del ser humano como el Buen Humor, la Sabiduría, la Tristeza, la Honradez, la Fidelidad, la Cordialidad, la Amistad, la Orientación y la Pérdida en su contrapunto, el Desamor y el Amor –benditos los que lo experimentaron alguna vez en su vida, redioxxx, añado yo de mi propia cosecha ; )… muchos sentimientos, buenos y malos, ya que los unos sin los otros no hacen complemento.

    Un amanecer la calidez del sol no hizo su aparición, las nubes cubrían el cielo y se presagiaba tormenta. La pequeña pero Gran Isla iba a ser arrasada por las olas gigantescas y el vendaval amenazante.

    Todos los sentimientos prepararon sus bártulos para evacuar la isla. Ahí estaba el Amor como si fuera el capitán del barco, el último en embarcar!. Todo él decidido a ayudar hasta que todos estuvieran a salvo.

    Cuando todos estuvieron embarcados y a punto de salir del puerto, el Amor decidió pedir ayuda para que le hicieran un huequito y le llevaran con él.

    Se acercó hasta el Orgullo. Menuda barca la mar de lujosa tenía el tío!. Le pidió con humildad un hueco en su barca. El Orgullo le respndió que no. “No puedes venir conmigo Amor. La perfección de mi barca es impresionante y tú con tu sentimentalismo la podrías arruinar, ahhh ¿Cómo quedaría mi reputación?”. Y embarcó y se marchó lleno de orgullo.

    El Amor, en su inocencia, se acercó hasta la Tristeza y le habló con una sonrisa en su cara. “Tristeza,¿ me llevas contigo?. NO respondió tajante la Tristeza. Mi tristeza es tan grande que necesito estar sola. Pide ayuda al Buen Humor –sentenció tajante-“

    El Amor acercóse hasta el Buen Humor, pero ni le dio tiempo a hablarle. Estaba tan contento que elevó anclas y partió, ni se dio cuenta que el Amor habíase arrimado hasta él.

    A pocos metros un destello refulgía, era la Riqueza. Su barca era la oxxxtia de lujosa. El Amor le habló “Riqueza, ¿puedo ir contigo?. Salimos juntos de la isla hacia el nuevo destino?.” La Riqueza ni reflexionó a ambas preguntas, respondió si miramientos tal que así: “Ni en sueños, llevo muchas piedras preciosas, oros y platas dentro de mi barca. No hay lugar para ti”

    Todas las embarcaciones iban partiendo hacia el nuevo destino. El mar se encabronaba cada vez más, la isla comenzaba a ser engullida por él. El Amor veía cómo todos aquéllos a los que él había ayudado se iban y lo dejaban solo.
    Sin esperanza se sentó sobre la rocalla, mientras la fría agua congelaba sus pies.

    De repente, sin saber de dónde vino, una voz de tono cansado y cascado le habló: “Amor, vente conmigo, yo SÍ tengo sitio para ti.”

    El Amor se volvió hacia el sentimiento que le hablaba. Sin saber que responder simplemente se subió a la embarcación y partieron juntos al nuevo destino.

    Al llegar a la nueva isla, el Viejo Sentimiento se fue igual que llegó, como un suspiro.

    El Amor lo buscó por toda la isla, pero no dio con él. Cansado de buscar se rindió y decidió preguntar al resto de los sentimientos quién era aquél que le había ayudado, si lo conocían. Todos ya estaban sentados derredor de la mesa, degustaban deliciosas frutas; uvas, peras, manzanas, melocotones, albaricoques, cerezas y fresas, plátanos y ciruelas, naranjas y mandarinas…

    El Saber respondió raudo y veloz. Ha sido el Tiempo. El Tiempo te ayudó.

    El Amor preguntó incrédulo, ¿Y por qué me ayudaría a mi el Tiempo?… y dejó la pregunta en el aire, esperando ansiada respuesta del sabio Saber.

    Ni él le pudo responder… afirma la leyenda que un gajo de mandarina elevo la voz todo lo que su pequeño tamaño le permitía elevarla y se hizo oír por todos los demás.

    – El Tiempo te ayudó porque solo él es capaz de comprender cuánta importancia tienes en la vida. En nuestras vidas.

    El Amor tomó en su manos con gesto amoroso – ^^ no podía ser de otra manera!!- al pequeño gajo de mandarina, y juntos caminaron de la mano durante años y años y años, recorriendo el mundo mundial, viviendo aventuras con sirenas hechizadas, con tiburoncillos dicharacheros, con bucaneros y piratas de pata de palo…

    C’est fini… o casi ; )! “

    … Tantos años pasaron que un día arribaron a las costas del Cantábrico, y mira qué suerte la mía que me topé con ellos.

    ***************** *

    Gracias por tu mensaje Clara Isabel. Mira ahí, yo tamén tengo algo para ti Jefaza!, y es ésto,

    pero prométeme que lo cuidarás con todo el amor del mundo, porque ese gajito que ahí vemos no es un simple gajo, representa el Amor que lo contiene, el Amor de mucha gente que te quiere, tanta que incluso le piden al gajito que te cuide para que la vida te sea de color anaranjado, porque tú te lo mereces… Es un lío todo, parece liante la cosa, serán mis años ya que me hacen chochear??? : D!.
    Te toca convertirte en Tiempo querida Amiga, como el de nuestra narración, y –quizá- salvar al Amor para que no fenezca…

    Mil besos, un abrazo.
    Carmen.

    ***************** *
    Ahora sí, C’est fini, o lo que es igual The End!

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