Por la igualdad.

Repasando los post que he puesto me paré en el de los roles…

Llevo días intentando escribir algo sobre la igualdad, he tardado lo mio ya que no quería plasmar lo que todo el mundo suele hacer.

Quizás la mejor manera es hablar desde el interior de una misma.

Y ha resultado  esto:

¿A dónde voy?, no lo sé, a veces quisiera ser ese pájaro libre, desplegar mis alas y perderme en el infinito… ¿A dónde voy? No lo sé, sólo sé que en ocasiones siento como la rutina me asfixia, quisiera ser esa golondrina, extender mis alas, lanzarme al abismo y poco a poco ascender y disfrutar de la libertad, de mi vuelo, de esas caricias que el viento me brinda, haciéndome percatarme de las delicias que conlleva ser totalmente ajena, totalmente libre…. tocar ese cielo azul que desde mi vista se ve espectacular, se percibe inalcanzable, adentrarme en esa ventana hacia lo divino.

¿A dónde voy?, no lo sé, sólo sé que soy libre aunque a veces me sienta una prisionera de mi misma persona, de mis mismos sentimientos…de mis inseguridades tal vez, y quizá mis propios miedos….

Muchas veces me siento como pez fuera del agua en este mundo, quizás sea la sociedad que intenta reprimirme, esa misma sociedad que como mujer me presiona a ser eternamente lozana, a ser quizás delgada y brillar como una estrella en cualquier campo, y bajo este absurdo pensamiento, según la sociedad, si no soy así, solo formo parte de la masa, no soy nada. Me ha tocado vivir en la era de las comunicaciones y la sofisticada tecnología, pero también es la era de no saber quien se es, ni para que se está aquí y muchas veces no sé ni quién soy, me olvido de el maravilloso potencial que me han brindado al crearme MUJER

Y aunque a veces tenga carencias, a veces tenga miedos, debilidades, sea frágil, sea esa fiera que me rebelo ante lo que creo injusto, soy miel que responde ante el cariño, ese roble que se dobla ante caricias… esa roca que se quiebra ante el amor…y el hecho de que sea frágil, delicada no significa que sea débil, al contrario, mi fragilidad es símbolo de mi fuerza interna, sé que puedo conquistar al mundo en lugar de ser él quien me conquiste, solo hace falta ver a mi interior, adentrarme en él y sacar la fuerza que tengo, que espera emerger.

SOY MUJER y soy y estoy aquí para ser la raíz del mundo. Esa raíz que es el extremo de las plantas desde donde obtienen sus sustancias nutricias indispensables para su desarrollo armónico. Aquí me doy cuenta que como mujer soy lo más profundo, lo fundamental, lo esencial, lo bendito porque si no hay raíz, no hay planta; no hay vida. Me doy cuenta de que soy la savia y la lava, soy el manantial que calma la sed y soy nutriente que alimenta. Soy la que siembro valores o simplemente los evito….

¿A dónde voy?? Ahora lo sé, si, si, lo sé !!. voy tras mis propios instintos, voy hacia donde el viento me mueva, donde la vida me abra la ventana y me invite a pasar, voy hacia donde no hay límites…voy al encuentro conmigo misma…y me doy cuenta que es maravillosamente sublime ser simplemente una MUJER..

“Que lástima y cuanto asco me dan, todos aquellos que discriminan a las mujeres. Llegará el día que se demuestre, que entre hombres y mujeres, la diferencia sólo estriba en cuanto a genes”.

Besos.

 

 

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Un comentario

  1. Clarola, grandísima reflexión en voz alta la que nos regalas y compartes con tod@s nosotr@s. Cito el fin de tu escrito, que me hace dar inicio al mío, y ya de paso reivindico una vez más esa tan deseada igualdad-desigual tan solo separada por los genes:
    “Que lástima y cuanto asco me dan, todos aquellos que discriminan a las mujeres. Llegará el día que se demuestre, que entre hombres y mujeres, la diferencia sólo estriba en cuanto a genes”.

    100% de acuerdo contigo.

    Años atrás tuve la suerte y/o fortuna de ver editados por una pequeña imprenta un fascículo compilado con mis cuentos y relatos cortos.
    El día de la presentación, un periodista -hombre- me preguntó cuál era la diferencia entre el estilo de escritura de un escritor y una escritora. Yo me quedé “a cuadros”. ¿Estilo? pregunté. El periodista asintió con la cabeza, mordisqueando el lápiz. Le respondí que yo -personalmente- no distinguía estilos de narración por distinción del sexo del escrito/a, y le puse un ejemplo. Le cité unos versos en bable y le dije que le pusiera cara al aut@r y que me dijera qué “estilo” de poesía era ésa, si la había escrito fémina o varón.
    Quedó pensativo y me respondió que eran míos, que yo era la autora.
    Sarcásticamente me eché a reír. Él mismo había caído en la trampa al pensar que unos versos que hablaban de amor, semelles en color sepia (=fotografías) y hojas secas en otoño estaban escritos por mano de mujer.

    Los versos eran de Xuan Bello, un tío cojonudo que tiene el Don de compartir lo que sabe y de apoyar tertulias literarias donde se reúnen escritores nóveles.

    ¿Qué quiero decir con esto, con la anécdota del periodista?, la sociedad -o gran parte de ella- está condicionada por el género gramatical. Ahora son -o somos- tan políticamente correctos que no vale con decir, por ejemplo, “BienvenidOs”, hay que matizar y añadir o anteponer “BienvenidAs” para diferenciar el sexo de los asistentes, cuando en realidad todos somos iguales. YO no me siento discriminada ni apartada en la bienvenida al supuesto evento si me dicen “bienvenidos”, ya que considero que nos engloba a todos, sin diferencias…, y quién vea diferencia entre Bienvenidos-Bienvenidas (miembros y miembras jajajaaj 😉 ) es que es retrógrado y vive anclado en un pasado del cual no se puede desprender.

    Odio a las mujeres que intentan tener comportamientos de hombres.
    Odio a los hombres que intentan menospreciar a las mujeres por no ser como ellos.

    En la variedad está el gusto, y PERSONAS somos todos… y todas ; ) (es broma ésto último!!)

    *********************** *

    –>”El día que la acaricié sentada sobre mis rodillas
    y se vio reflejada en mis pupilas, me besó entre risas los ojos;
    pero no besó en ellos sino su imagen.”
    YEHUDÁ HA-LEVI (Tudela (Navarra), ca. 1070/75, y muere en Jerusalén c.1141)

    Interpreto este fragmento de la poesía de Levi como el hombre que ve por igual a una mujer, pues él la mira y el reflejo que ella ve es el de ella misma, sin distorsión por la mirada/opinión de él.

    Me apeteció ponerlo para ilustrar un poco lo que pretendí comentar.

    Besoss!! : ))).

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